lunes, 6 de octubre de 2014

FLOR DE HOJALDRE RELLENA DE ANKO


Después de una pequeña incursión por la gastronomía Japonesa y de elaborar algunas de sus típicas recetas, he optado por fusionar alguna de nuestras recetas con algún ingrediente de los que he usado y que además me ha gustado bastante, se trata del anko, una pasta dulce de judías rojas ( azuki ) y azúcar  muy utilizada en Japón y en China sobre todo en repostería (prometo receta aunque el anko que he utilizado en ésta ocasión es del que viene envasado).
En la foto una de las recetas en las que he utilizado el anko: Son los Daufuku mochi, unos pastelitos de harina de arroz glutinoso (entre otros ingredientes) rellenos de anko y fresa.

A mí personalmente el relleno me ha gustado, pero no puedo decir lo mismo del pastelito de arroz (mochi), al que encuentro demasiado insípido y con unas textura un poco gomosa a la que no todos los paladares estamos acostumbrados, pero como soy una "catapucheros" tengo alguna recetilla más que pronto verá la luz, ahora vamos a la que nos interesa que además de fácil y resultona a la vista, está riquísima de verdad.
¡Ponemos Rumbo a la cocina que ya he encendido el horno!


Como comentaba antes he utilizado anko envasado pero no pienso dejar de probar el anko casero hecho por la "moi" (la receta en breve).

INGREDIENTES:
- 2 láminas de hojaldre (mejor redondas, sí no es así puedes recortarlas utilizando como medida un plato llano)
- Anko en cantidad suficiente para cubrir una de las láminas 
- 1 yema de huevo para pincelar.


ASÍ DE SENCILLA: 
Precalentamos el horno a 200ºC.
  1. Untamos con la pasta de judías (anko), toda la superficie de la lámina de hojaldre.
  2. Cubrimos con la otra lámina de hojaldre y pinchamos con un tenedor la superficie para que salga el aire y no se queden burbujas dentro.
  3. Con ayuda de un vasito pequeño (taza, aro, etc.) marcamos el centro del círculo.
  4. Cortamos en cuatro partes (sin llegar al círculo) y cada cuarto lo cortamos en dos porciones y estas a su vez en otras dos, resultando 16 en total. Para hacer los tirabuzones sujetamos por la base un "triangulito" en cada mano (dedos índice y pulgar) y giramos al mismo tiempo cómo si trazasémos una O imaginaría hacía afuera, espero no liaros mucho, jeje!.
  5. Pincelamos con la yema batida (yo suelo añadir 1/2 cucharada de agua para clarificarla un poco).
  6. Antes de pincelar con el huevo, podemos adornarlo con unas tiras de hojaldre untadas con anko y formando una rosa en el centro.
Horneamos hasta que esté dorada (25-30 minutos aproximadamente).

 ¡Shhh! esas manos quietas, que hay que dejarla enfríar, con eso de que no se necesita cuchillo para cortarla, se van las manos solitas, jeje!!

Y para más fusión... vamos a degustar éste postre acompañado de un humeante té y por supuesto utilizando palillos. ¿Me acompañas?

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