jueves, 28 de mayo de 2015

MILHOJAS DE GINGER CURD


La 1ª de las dos recetas que os comentaba en el post anterior y para las cuales elaboré el ginger curd.
Al final doblé las cantidades para no quedarme un poco corta a la hora de rellenar los postres y fue lo mejor que pude hacer porque al decorarlos con la manga pastelera enseguida te quedas sin relleno. (eso me pasa por glotona y querer hacer dos postres de una vez, jeje!!).

INGREDIENTES:
- 1 lámina de hojaldre rectangular
- Sirope: 250 g de azúcar + 100 ml de agua
- Ginger curd
- Merengue

ELABORACIÓN:
 1. Poner en un cazo al fuego el azúcar junto al agua y cocer hasta formar un almíbar espeso pero sin que llegue a tomar color (al enfriar espesa un poco también), retirar del fuego y dejar enfriar.
2. Precalentar el horno a 200º C.
3. Cortar la lámina de hojaldre en rectángulos (todos iguales).
4. Pincelar con el sirope (frío) cada uno de ellos por las dos caras y colocar sobre la bandeja del horno cubierta con papel vegetal y tapar con otra lámina de papel, (si no quieres que suba demasiado, puedes poner otra bandeja encima para hacer un poco de peso).
5. Hornear durante 10-15 minutos (vigilar que no se queme), el fin es que resulten doraditos y caramelizados.
6. Sacar del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla (para mayor rapidez a la hora de montar el postre, podemos tenerlos horneados del día anterior).



7. Introducir el ginger curd en la manga pastelera con una boquilla de tu gusto.
8. Rellenar toda la base de la mitad de los rectángulos de hojaldre y cubrir con las otras mitades.
9. Cambiamos de manga pastelera y ahora sí,  a decorar con el merengue y a gratinarlo en el horno (cuidado porque se quema muy rápido!!).






 Una vez fríos, puedes decorar con un poco de jengibre rallado, ralladura de lima o.... nada, simplemente deliciosos.

 
Una taza de té de canela y ¡a disfrutar sin pensar en la operación bikini!

miércoles, 27 de mayo de 2015

GINGER CURD (CUAJADA DE JENGIBRE)

 
Después del éxito obtenido con el lemon curd, no he podido resistir la tentación de elaborarlo con uno de mis ingredientes preferidos y que es raro no encontrar en mi cocina ya sea molido o fresco y por supuesto en el congelador que siempre tengo un trocito para rallar y utilizar en cualquier momento.
La elaboración del curd no tiene mucho misterio y además podemos cambiarlo de sabor a nuestro gusto (mandarina, lima, pomelo, naranja o combinación de estos, frutos rojos, etc.).
En esta ocasión el curd de jengibre me va a servir para cambiar dos de las recetas que suelo elaborar con curd de limón, ya os mostraré el resultado!
 
INGREDIENTES:
- 250 g de jengibre fresco
- 250 g de azúcar
- 3 huevos (sólo las yemas, reservar las claras para otra preparación)
- 1 lima (25 ml de zumo)
- 50 g de mantequilla sin sal (temperatura ambiente).


Así de fácil:
Pelar y triturar (o rallar) el jengibre.
Ponerlo en un bol y cubrirlo de agua (luego necesitaremos 125 ml de ese jugo filtrado, por eso no poner demasiada porque restará sabor), tapar con film y reservar en el frigo durante 12 horas.

 
Exprimir y colar el zumo de la lima.
Colar o tamizar el jengibre, separar 125 ml del jugo obtenido y mezclar con el zumo de la lima.
 

1. Batir las yemas junto al azúcar.
2. Añadir la mezcla de zumos y mezclar bien.
3. Poner el cazo a fuego lento y mover continuamente durante 25 minutos más o menos (a media cocción, mejor cambiar por una espátula de silicona).
4. Cuando espese la crema, retiramos el cazo del fuego y agregamos la mantequilla cortada en trozos (en tres o más veces y siempre removiendo para que se integre bien en la crema).

 
Ya tenemos preparado nuestro curd de jengibre, ahora toca reservarlo para elaborar las dos recetas... si es que llega, porque su fragancia no "ze pué aguantá", de RICAAA!!

 


Una pequeña degustación para ver si sabe tan bien como el aroma que desprende, jeje!!
Veredicto: Un 10 (emitido después de las fotos y de zamparme las dos cucharitas, hoy estoy sola en casa ¡Qué penaaaa! )

domingo, 24 de mayo de 2015

MONTE NEVADO

 
No puedo publicar este postre sin dedicárselo a mi querida hermana María y es que desde muy pequeñita éste ha sido uno de sus postres preferidos. Maruxy, ojalá estuvieses más cerca para invitarte a una de estas "margaritas".

INGREDIENTES: (4 copas)
- 500 ml de leche de almendras u otra
- 3 huevos
- 1 vaina de vainilla
- 100 gr de azúcar glas
- Almendras laminadas tostadas y caramelo líquido para decorar.
 

ELABORACIÓN:
1. Separar las yemas de las claras y montar las claras a punto de nieve.
2. Añadir la mitad del azúcar (50 gr) poco a poco y sin dejar de batir.
3. Introducir el merengue en una manga pastelera con boquilla rizada (optativo).
4. Hervir la leche junto a la vaina de vainilla (hacer un corte longitudinal en la vaina) y retirarla una vez que haya hervido  durante un par de minutos.
5. Formar montoncitos (de uno en uno) de merengue sobre una espátula de silicona o sobre la espumadera e introducirla en la leche hirviendo, se despegará sólo y repetir la operación con otros 5 montoncitos, cocer durante medio minuto y dar la vuelta con cuidado.
6. Retirarlos con la espumadera y colocarlos en el fondo de la copa o recipiente donde vayamos a servir el postre (repetir la operación hasta acabar con el merengue).
7. Batir las yemas junto al azúcar restante (los otros 50 gr).
8. Incorporar la leche (colada y caliente) y cocer a fuego suave sin dejar de remover (no tiene que llegar a hervir).
9. Cuando haya espesado la crema, la retiramos del fuego y vertemos sobre los merengues.

 



 



Unos hilitos de caramelo líquido y unas láminas de almendra tostadas darán el toque final a este postre tan clásico como fácil y rico.





¡Feliz domingo!

sábado, 16 de mayo de 2015

GELATINA DE COCO Y FRESAS

 
Las gelatinas son de los postres más socorridos, refrescantes y fáciles  que podemos elaborar y al mismo tiempo son de lo más versátil ya que podemos elaborarlas de diferentes sabores, la única pega ya la sabéis... que hay que esperar a que la gelatina cuaje, o sea, mejor elaborarla el día anterior a su consumo y dicho esto, vamos a la receta que aún estáis a tiempo de prepararla para el postre del domingo.
 
INGREDIENTES:
- 400 ml de leche de coco
- 100 ml de agua
- 50 gr de azúcar
- 2 cucharadas de coco rallado
- 1 sobre (10 gr) de gelatina neutra  (o 6 hojas)
- 6 fresas
- Kiwis para la deco (opcional).
 
 
ELABORACIÓN:
En un cazo al fuego ponemos la leche de coco y añadimos el azúcar, mezclamos hasta que esté disuelta y agregamos el coco rallado.
Vertemos el contenido del sobre de gelatina en los 100 ml de agua (fría), removemos y dejamos que repose durante dos minutos.
Una vez caliente la mezcla de coco (no tiene que hervir), retiramos el cazo del fuego y le incorporamos la gelatina, mezclamos bien y dejamos templar.
Pincelamos con muy poco aceite vegetal el molde que vayamos a utilizar (de silicona en mi caso) y ponemos las fresas cortadas en trozos (una vez lavadas y secas).
Vertemos la mezcla y tapamos con film.
Reservamos en la nevera hasta el día siguiente.
 
 
 
 
 
 

Sugerencia de presentación y degustación:
Adornar con fresas y kiwi y servir "bautizado" con unos hilillos de sirope de fresa, espolvorea un poco de coco rallado por encima y prepárate para escuchar el ohhhh!! de tus comensales.



 
 
A la mesa ¡que viene el coco!

 

miércoles, 13 de mayo de 2015

MOON CAKES (PASTELES DE LUNA, YUE BING)

 
 
Los mooncakes son un tipo de pastel asiático tradicionalmente rellenos de anko (pasta dulce de judías azuki), pasta de semillas de loto y yema de huevo de pato en salazón) y decorados con motivos en relieve.
Estos pasteles se hacen para celebrar la Fiesta de la Luna o del Medio Otoño (15º día del 8º mes del calendario lunar chino), es la 8ª luna llena del año (septiembre-octubre) y el día es variable ya que está calculado en función del calendario lunar, ese día la luna llena es la más brillante y plena de todo el año y este año tendrá lugar el 27 de septiembre.
En esta fiesta que es la segunda en importancia después de la de Año Nuevo, se reúnen todos los miembros de la familia y es típico regalar estos pasteles de luna, cuya historia y por no extenderme más de la cuenta os invito a consultar en San Google o en cualquier otro buscador de Internet.
Lo que sí os voy a contar con vuestro permiso es la historia de mis "mooncakes" y es que la vida está llena de casualidades o... causalidades. Ya sabéis la atracción que siento por la luna y que contagié a mi hija desde bien pequeñita, porque cada vez que estábamos distanciadas por algún tiempo (vacaciones), teníamos un pacto y era que todas las noches mirara a la luna a una hora determinada (no me acuerdo porque han pasado más de veinte años, jeje) que yo, a esa misma hora también la estaría mirando y que así nos sentiríamos más cerca la una de la otra, bueno voy a otra historia.
Estos pastelitos ya me enamoraron solo con su nombre la primera vez que los vi pero nunca se me había ocurrido el llegar a hacerlos, hasta que un día de marzo y en un mercado de antigüedades al pasar por uno de los puestos me llamó la atención un "artilugio" de madera tallado a mano que me recordó el molde de mis ansiados mooncakes, le pregunté al vendedor que para qué se utilizaba el susodicho "artilugio" y me dijo que no tenia ni idea, que era parte de una herencia y que no sabía ni lo que era, total que al final lo compré y sin saber con certeza si ese era el aparatejo en cuestión, aunque a mi me sonaba bastante. Desde aquí y en el caso improbable de que lo llegue a leer le doy las gracias a ese vendedor anónimo ya que al final pude elaborar unos mooncakes de lo más tradicionales.
Aunque hasta septiembre no debería ver la luz esta receta, no he resistido la tentación de compartirla con vosotros por más tiempo (guardada en mi carpeta de pendientes desde que el melocotonero estaba en flor, por las fotos) y ahora rumbo a la receta que ya está bien de historias!
 
INGREDIENTES: (para la masa, salen 15 mooncakes: 8 rellenos de azuki y 7 de pasta de semillas de loto).
- 200 gr de harina de trigo
- 120 gr de  Golden syrup 
- 50 gr de aceite de girasol
- 1 huevo para pincelar.
Relleno:
 - Anko (envasado)
  
 
ELABORACIÓN: (masa)
1. Mezclar el  Golden syrup con el aceite.
2. Agregar la harina poco a poco y mezclar bien.
3. Amasar hasta formar una bola y dejar reposar (tapado con film) durante 1 hora.
 
 
 
  
  
 
4. Dividir la masa en porciones iguales y formar bolas.
5. Dividir la pasta de los rellenos también en porciones iguales pero de tamaño un poco más pequeño que las de la masa.
6. Aplanar la bola de masa formando una tortita, poner en el centro una bola de relleno y envolverla suavemente con la masa hasta que esté completamente cubierta.
 
 
  
  
  
 
7. Enharinar la bola y también el molde.
8. Introducir la bola en el molde sin presionar demasiado y dar golpecitos suaves por los laterales y por la parte recta (abajo) del molde con el fin de que la masa se vaya despegando de éste.
9. Volcamos sobre la palma de la mano o sobre la encimera y ya está formado el mooncake (qué ilusión cuando vi que funcionaba y que salía perfecto!!).
    
 
 
 
  
 
Precalentar el horno  a 180ºC.
Introducir los mooncakes sobre la bandeja cubierta con papel de horno o lámina de hornear (en mi caso) y hornear durante 10 minutos.
Sacar del horno (no apagarlo) y esperar 20 minutos, pincelar con la yema de huevo (especialmente las líneas del relieve) y volver a introducirlos en el horno durante 12-15 minutos.
Sacar y dejar enfriar sobre una rejilla antes de guardarlos.
Mejor reservarlos hasta el día siguiente porque ganan bastante en textura (más tierna).
 
 
 
 
 
  
 
Un bocado dulce y exótico y que seguro repetiré para celebrar la Fiesta de la Luna.