martes, 15 de septiembre de 2015

CHECKERBOARD CAKE 25 ANIVERSARIO (2ª parte)


Ya comenté en el post anterior el tipo de decoración con la que iba a adornar mi tarta de 25 aniversario y es que nuestra vida además de estar ligada al mar también es uno de los lugares en los que hemos vivido juntos momentos mágicos e inolvidables. ¡Una suerte que los dos compartamos afición y pasión!
Pues bien, durante años he ido atesorando conchitas, caparazones de erizo, caracolas, trocitos de coral, etc., de los lugares que hemos visitado y buceado bajo sus aguas, me pareció una buena idea el poner un trocito de estas vivencias adornando la tarta, pero claro, había que convertirlos en algo comestible (de fondant en este caso) y por eso se me ocurrió fabricar los moldes yo misma (prometo el paso a paso de cómo los he elaborado).
El color plateado además de que es obvio (bodas de plata), hay otra razón y es que ese era el color de mi vestido de boda, blanco y plata, gracias a mi diseñadora "dedos de hada" tuve uno de los vestidos más bonitos y originales (completamente personalizado), que una novia puede soñar.
¡Han pasado 25 años en un suspiro! cariño, eso significa que no lo hemos hecho del todo mal porque dicen que el tiempo pasa volando cuando se es feliz ¿no?
Hemos atravesado momentos buenos, regulares y malos en todos los sentidos y cómo en todas las parejas (supongo), pero también hemos pasado momentos excelentes y divertidos y esos son los que ocupan el 98 % de mi memoria en estos 25 años junto a ti.
Feliz aniversario amore y... ¡Rumbo a otros 25 años juntos!




Una vez cubierta la tarta con el fondant ya es coser y cantar, o mejor dicho pegar y decorar, ha llegado mi momento estelar!



 
  
 

 
¡Un brindis por el amor y un brindis también por mis navegantes! 
¡A por las bodas de oro!
 
 

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