sábado, 28 de abril de 2018

"HANAMI DANGO" APERITIVO


Queridos navegantes:
Hoy estoy celebrando mi particular hanami, aunque en esta ocasión la "vista de flores" sea con las que tengo en mi terraza. 
¡El que no se conforma es porque no quiere! 😜


Ingredientes: cualquiera que sea comestible, que sea redondo (más o menos) y que sean de color rosa (vale rojo 😊), blanco o verde, o sea, mil ingredientes con combinaciones ricas para hacer nuestros "hanami dango" a nuestro gusto.
Yo además de los que podéis ver en las últimas fotos (tomatitos, cebollitas, rabanitos, perlas de mozarela y aceitunas), he utilizado unos huevos  de codorniz que he teñido con colorantes alimentarios (zumo de remolacha y agua de cocer espinacas).
Os dejo la forma de cocer los huevitos para pelarlos bien y que no se rompan (seguro que ya lo sabéis, pero incluso a mí me viene bien tenerlo en el archivo del blog). 
Así de fácil:
Colocar los huevos de codorniz en un cazo con abundante agua fría y un poquito de sal (si alguno flota retirarlo) cocer durante 5 minutos contando desde que el agua comience a hervir. 
Retirar el agua y llenar el cazo con agua fría (mejor para pelarlos).
Una vez pelados introducir cada uno en su líquido coloreado y dejarlos hasta que adquieran el tono deseado (dependerá de la concentración de los líquidos).
Secar y formar las brochetas en el orden de colores que sabéis: verde, blanco y rosa.


Yo los he acompañado de salsa Hoisin, pero hay muchas otras para "bautizarlos" también (tártara, barbacoa, rosa, etc.)
¡A tu gusto!


¡El aperitivo está llegando en una canoa japonesa!



¡Y por supuesto los verdaderos hanami dango para el postre!



jueves, 26 de abril de 2018

HANAMI DANGO


Queridos navegantes:
Hoy navegamos por la gastronomía japonesa (dado el mes en el que estamos) y ahora os cuento el por qué; todos los años cuando llega la floración de los cerezos (marzo-abril), en Japón existe una preciosa tradición que consiste en visitar los parques repletos de cerezos (sakura) y disfrutar de un picnic bajo sus hermosas flores, en el cual no pueden faltar estas brochetitas tricolores llamadas "hanami dango" (hanami = vista de flores) cuya textura suave y gomosa me tienen enamorada 😋 (precaución al comerlas porque todos los años hay accidentes de ahogos sobre todo en niños y personas mayores).
En una anterior publicación, ya anunciaba que el "hanami dango" no es un mochi, aunque se confunde en numerosas ocasiones y básicamente la diferencia está en su elaboración.
Los mochis (ya hemos visto alguna receta en el blog), están elaborados con harina de arroz glutinoso cocido al vapor y amasado para formar el mochi  y el "dango" del cual existen muchas variedades, suele elaborarse con varios tipos de harina de arroz (yo he utilizado sólo una) y cocidos en agua hirviendo.
En ambos casos se pueden rellenar de anko, pasta de semillas de loto, etc. y acompañarlos de sirope o de alguna salsa.
Antes de publicar cualquier receta (si no me acaba de gustar), me gusta hacer más pruebas cambiando cantidades e incluso tuneando algún  ingrediente... sólo comentaros que he preparado unas 6 recetas diferentes (con varios tipos de harina de arroz mezcladas) de estas "bolitas" hasta el punto que mi "catador oficial" cada vez que entraba a la cocina y veía las susodichas... ¡salía huyendo! 😊
Después de tantas pruebas (en las que en algunas no me gustaba la textura o el mero hecho de que perdieran su figura redondita), os dejo la definitiva esperando que las preparéis y disfrutéis de ellas en un picnic si no bajo los cerezos en flor, admirando cualquier paisaje sea playa o montaña y disfrutando cada mordisquito celebrando que estamos vivos.

Ingredientes: (150 g de masa) 
- 75 g de tofu silken (suave) o de yogur de soja natural sin azúcar
- 50 g de harina de arroz glutinoso (65 g si eliges la opción yogur), aún así siempre se puede agregar un poco más de uno o de otro dependiendo de la textura obtenida al hacer la mezcla.
- 1 cucharada sopera de azúcar (no es un postre demasiado dulce)
- Colorante alimentario rojo o rosa y té matcha.


Así de sencillo:
Mezclar la harina junto al azúcar y el tofu (o el yogur) y amasar hasta formar una bola.
Dividir en tres porciones y teñir dos de ellas: una en verde (agregar directamente un poquito de té matcha y amasar hasta que esté integrado) y la otra en rosa, mejor con colores suaves (cuando se cuecen los colores se intensifican).


Colocar una olla al fuego con bastante agua y calentar mientras formamos los dango.
Cuando comience a hervir introducimos los blancos primero y nos cercioramos de que no se peguen al fondo (me ha pasado😊), una vez que floten mantenerlos durante 1 minuto, sacarlos con la espumadera e introducirlos en un recipiente con agua fría (con 1 o 2 hielos).
Mantener durante otro minuto más y retirar del agua.
¡Y vamos a por los otros colores!


Ensartar en brochetas de madera (mejor con las manos y las brochetas húmedas) y con este orden de colores empezando por abajo: verde, blanco y rosa.
Voy a buscar un paisaje para recrear la vista mientras engullo 😋 disfruto de un par de brochetitas de hanami.


Continuará....


domingo, 22 de abril de 2018

BUTSI (BOLITAS FRITAS DE ARROZ GLUTINOSO CON CALABAZA Y SÉSAMO)


Queridos navegantes:
Mi sugerencia de hoy es una receta muy apreciada en todo el continente asiático y que, como ya he comentado en otras ocasiones, dependiendo de su lugar de origen tienen un nombre distinto y alguna variación en la receta.
En Filipinas le llaman butsi o buchi, kuih bom en Malasia, jian dui o jin deui  en China, en Vietnam banh ram... Yo he optado por llamarlas "butsi", me parece un nombre bastante cuqui 😊
Un postre para servir caliente, templado o frío, de cualquier forma está para comer más de una, de dos, de tres... ¿quién ha dicho "operación bikini"? a mí, ya con el nombre me tira para atrás, no me gustan las operaciones de ningún tipo y sólo de pensar en la operación retorno que me he "tragado" en muchas ocasiones, me pongo malita.
No me enrollo más y pasamos a la receta, no sin antes rogaros que probéis a prepararla y que luego me comentéis si ha merecido la pena.

Añadir una cucharadita de azúcar glas a la masa.
 Para el relleno:
- Pasta de judías rojas
- Pepitas de chocolate 😋 (opcional)
Para rebozar:
- Semillas de sésamo.
- Aceite de girasol para freír.


Una imagen (o más en este caso), vale más que mil palabras.
Mi truqui: si la masa está un poco reseca una vez formadas las bolas rellenas, me humedezco un poco las manos y vuelvo a dar forma a las bolas antes de rebozarlas en las semillas de sésamo, y para que se adhieran bien, las coloco en un  plato hondo y hago movimientos arriba-abajo varias veces y derecha- izquierda, así quedarán completamente rebozaditas y listas para freír. 


Freír en abundante aceite con cuidado de que no se doren demasiado (a los dos minutos bajar un poco el fuego) y un truqui que descubrí navegando por la red es que aplastando un poco con la espumadera conseguiremos que queden algo  infladas dándoles esa textura tan especial.



Seguro que ya existen de chocolate, pero a mí se me ha ocurrido al abrir el armario y ver que me estaban mirando con "carita de querer" esas pepitas de chocolate que compré para hacer unas cookies y que al final he destinado unas poquitas para darme un capricho ¡que para eso es domingo!


¡Feliz domingo para todos!

viernes, 20 de abril de 2018

ICHIGO DAIFUKU MOCHI (MOCHI DE FRESA)


Queridos navegantes:
Hoy le ha tocado el turno a Japón y a una de sus muchas variedades de mochis, esos deliciosos pastelitos elaborados con harina de arroz glutinoso de la cual también existen distintas variedades (algún día dedicaré un post en exclusiva para ellas).
En el ichigo daifuku mochi encontraremos tres texturas distintas y una combinación perfecta de tres sabores.
Este es mi preferido, sin lugar a dudas; es suave, dulce, ácido y crujiente y por supuesto algo pegajoso 😋
Un pequeño repasillo por alguno de los distintos mochis nos vendrá bien a la hora de diferenciarlos:
Daifuku: Es el mochi redondo relleno de pasta anko o de otro tipo de judías.
Ichigo daifuku: (del que hoy os hablo) Es igual pero relleno además con una fresa.
Kinako mochi: Son los mochis tostados acompañados con kinako (harina de soja tostada) y azúcar.
Yukimi daifuku: Es un mochi relleno de una bola de helado.
Dango: Aunque técnicamente no es un mochi, tiene una textura y un sabor muy parecido (prometo receta en breve).
Warabi mochi: También considerado como un tipo de mochi, pero en realidad no lo es, ya que el original está elaborado a base de almidón de un tipo de helecho (en la actualidad se utiliza en numerosas ocasiones el almidón de tapioca o batata para su elaboración).

Y por fin... rumbo a la receta.

Ingredientes para la masa: (7-8)
- 80 g de harina de arroz glutinoso
- 20 g de azúcar (he utilizado caster sugar, pero vale de la normal)
- 120 ml de agua.
Relleno:
- Anko (pasta dulce de judías rojas)
- Fresas 
Para espolvorear:
Katakurico (fécula o almidón de patata) o Maizena (no es igual, pero vale).


Para preparar el relleno:
Lavar, secar y retirar el rabito de las fresas.
Formar bolas (7) de anko, aplanar cada bola y envolver la fresa de manera que quede cubierta completamente (para no equivocarnos a la hora de formar el mochi, tened la precaución de ir colocándolas de pie sobre su base).


Para preparar la masa:
En un plato hondo mezclar la harina de arroz junto al agua.
Agregar el azúcar y remover bien.
Cubrir con film y cocer en el microondas durante 2 minutos.
Sacar y remover un poco con una espátula.
Volver a cubrir y cocer durante 1 minuto más.
Espolvorear con el almidón (fécula) de patata una bandeja (también tus manos) y volcar la masa con cuidado porque quema bastante.
Amasar de nuevo poniendo otro poco de almidón por encima, hay que trabajarlo con rapidez para que no pierda la textura.
Cortar en porciones (yo he tenido para preparar 7, pero dependerá del tamaño de las fresas también).
Aplastar cada porción y formar una especie de tortita estirando bien la masa lo justo para envolver la bola de azuki rellena.
Plegar por abajo y aplanar de manera que los mochis se queden de pie (podemos espolvorear de nuevo con un poco de
almidón y sacudirlos para  que no queden demasiado "empolvados"


Viéndolos así, ya maquilladitos,  me he atrevido a colocar un sombrerito  a cada uno (que me perdonen los puristas). 😊


Deliciosos acompañados de un té o una infusión de tu gusto.


miércoles, 18 de abril de 2018

TANG YUAN (BOLAS DE ARROZ GLUTINOSO)


Queridos navegantes:
Aquí está la receta del "pariente cercano" del bua loy, y es que lleva prácticamente los mismos ingredientes aunque su lugar de origen sea otro.
Este postre se consume durante la celebración del año nuevo chino (festival de las linternas) y otros festivales, para celebrar el solsticio de invierno y también es servido como postre en las bodas chinas tradicionales.
En la receta original llevan agua como ingrediente hidratante pero yo he querido tunearlo un poco y he adoptado la receta del bua loy. 
(se pueden elaborar de mayor tamaño y rellenar con ingredientes dulces o salados).


Los ingredientes y cantidades son los mismos de la receta anterior y para cada sabor (bua loy):  
- 25 g de harina de arroz glutinoso
- 50 ml de puré de frutas al gusto (o de zumo o de agua), las cantidades son orientativas, al final cuando amasemos podemos añadir más harina o más líquidos hasta lograr una textura suave y elástica que no se nos pegue a las manos y que podamos dar la forma de una bola.
- 1 cucharadita de azúcar glas
- Colorantes (opcional), con algunos de los purés de fruta que he utilizado no hacen falta, pues ya colorean la masa de forma natural.


Ingredientes para el jarabe de jengibre: (se puede añadir más o menos azúcar)
- 400 ml de agua 
- 25 g de jengibre fresco pelado y cortado en rodajas gruesas
- 1 ramita de canela
- 75 g de azúcar (moreno también vale)
- Lemon grass (opcional).

Elaboración:
Hervir juntos todos los ingredientes durante 5 minutos.
Retirar del fuego y dejar infusionando mientras preparamos las bolas.
Colar y verter sobre las bolas de arroz ya cocidas (o también se pueden cocer directamente en el jarabe de jengibre hasta que floten).
Se puede degustar tanto caliente como frío (yo lo  prefiero frío 😋).




En el momento que comienzan a flotar las retiramos y las introducimos en un recipiente con agua bastante fría (mejor con hielo) durante un minuto.
Sacar con una espumadera y preparar al gusto.
Se pueden ensartar en brochetas y endulzar con unos hilitos de sirope  o también podemos hacerlas un poco más pequeñas y acompañar con sirope de jengibre (última foto).
Otra opción es rellenarlas con anko (pasta de judías azuki) o pasta de semillas de loto y servirlas también con el sirope de jengibre. 


Hay muchas posibilidades de degustar este postre tan exótico cómo dulce y colorido.


Me encanta la textura de estas bolitas perfumadas con jengibre y canela.