martes, 1 de julio de 2014

BOCADITOS MARINEROS DE SALMÓN


¡Se nota que me gusta el salmón!  La verdad es que me quedaba un resto del salmón marinado de la receta anterior y como no quería congelarlo me he decidido a elaborar estos refrescantes y veraniegos aperitivos que se hacen en un abrir y cerrar de ojos, la única pega es que hay que esperar 24 horas para verles la carita... pero te aseguro de que merecerá la pena, sólo espero no aburriros con tanto salmón aunque no me negaréis que son monísimos, tanto que he preparado dos bandejitas, una para los mayores y otra para los peques con un diseño más infantil, porque si hay niños en el momento que vean esos pececillos se van a tirar como locos a por ellos ¡también es una buena forma de que coman pescado!

INGREDIENTES: (Para dos cubiteras de silicona)
- 175 g de salmón marinado (puede ser ahumado y envasado)
- 2 hojas de gelatina neutra
- 8 o 9 pepinillos en vinagre
- 1 sobre de mayonesa preparada (20 ml)
- 100 ml de agua.


ASÍ DE FÁCIL:
Con ayuda de una picadora cortamos los pepinillos bien escurridos y el salmón.




Hidratamos las dos hojas de gelatina en agua fría durante 4 minutos.
Ponemos el agua en un cazo al fuego, añadimos la mayonesa y movemos hasta que se disuelva por completo, escurrimos bien las hojas de gelatina y las añadimos al cazo, movemos para que se integre bien la gelatina y retiramos el cazo del fuego.
Una vez que esté casi frío, añadimos los pepinillos y el salmón, mezclamos y listo! (yo he añadido un poco de colorante naranja para que resulten más apetitosos a la vista porque el salmón pierde un poco de color al añadirlo al líquido aún estando casi frío).



Con ayuda de una cuchara llenamos los huecos de las cubiteras, tapamos con film y dejamos reposar en la nevera 24 horas.


¡Se desmoldan muy fácilmente!

Servimos en cucharitas, sobre unos canapés... o sobre estos peces de cristal azul que ya no sé ni donde poner tanto cacharrito, jajaja!!







¡La bandeja de los peques!
 


¡A por ellos, que nadan rapidísimo y se escapan!


sábado, 28 de junio de 2014

SALMÓN MARINADO CON CAVIAR DE TERIYAKI Y DE NARANJA


El Teriyaki no es un pez y en realidad este caviar no es caviar... se trata de las perlas de Japón que una vez cocidas adoptan el sabor del zumo o de  la salsa donde se hayan marinado pues son de sabor neutro, pero que no sufran por ello, que ya me encargo yo de buscarles sabores y colores! 
Había pensado en preparar para el aperitivo unos taquitos de Salmón marinado con un toque de salsa Teriyaki que le va estupendamente y me he acordado de la receta del chef Claude Troisgros y que ya había probado en otras ocasiones pero con salsa de soja como él la hace y he pensado en tunearla y en esta ocasión he marinado las perlas en salsa Teriyaki... ¡Un acierto tanto de textura como de sabor!
Más abajo os dejo el enlace de otra receta con las perlas de Japón, que se adaptan igualmente tanto a preparaciones dulces cómo saladas y en otra ocasión pondré la receta del Bubble tea que hago con las perlas de tamaño superior a éstas.
¡Levamos el ancla y ponemos rumbo a la cocina!




Necesitamos unas lonchas gruesas de Salmón marinado.


Para el caviar de Teriyaki:
- 2 cucharadas soperas de perlas de Japón (yo he utilizado de las pequeñas)
- 50 ml de salsa Teriyaki (más o menos)
- 300 ml de agua
- Red Hot u otra salsa picante y aceite  para el aliño (el picante opcional)
- Pipetas dosificadoras.


Ingredientes para el caviar de naranja: (yo he hecho el doble porque iba a necesitar más cantidad para otra receta).
- 50 ml de zumo de naranja (colado)  (100 ml)
- 1/2 sobre de agar-agar en polvo (1 g) (1,5 g)
- 200 ml de aceite de girasol (bastante frío)
- Pipetas dosificadoras o una jeringuilla (sin la aguja).



El aliño que he utilizado para dar un toque "gracioso" al salmón es bastante rápido de hacer: Mezclar un poco de aceite de oliva con salsa Red Hot, llenar las pipetas y ¡listo!


Así se hace el "caviar" de teriyaki:

  1. Calentamos 300 ml de agua y cuando comience a hervir añadimos las perlas de Japón.
  2. Las cocemos durante 15 minutos ( las movemos repetidas veces porque se pegan al fondo de la olla, el interior tiene que quedar con una bolita blanca), retiramos del fuego y las volcamos sobre un colador. 
  3. Enjuagamos debajo del grifo y cuando estén bien escurridas las ponemos en un bol o tupper.
  4. Añadimos la salsa Teriyaki hasta cubrirlas (yo he utilizado 50 ml), cubrimos con film y guardamos en la nevera 24 horas.
  5. Al día siguiente... ¡sorpresa! las bolitas se han desayunado toda la salsa y han adoptado su color y todo su sabor, resultado: un caviar de Teriyaki estupendo.

Cómo os comentaba al principio, estas perlitas adoptan el sabor y el color del líquido o salsa de su maceración, por lo que las posibilidades de elaborar "caviar" son infinitas, os dejo el enlace de los últimos que hice: Con sabor a rosa.


Caviar de naranja: 
Para ver también de otros sabores y su elaboración paso a paso: Caviar de sabores 

  1. Disolvemos el agar-agar en el zumo de naranja (colado y frío).
  2. Hervimos durante dos minutos, retiramos del fuego y dejamos templar. Con ayuda de la pipeta dosificadora vamos echando gotas en el vaso con aceite (bastante frío).
  3. Una vez acabado el zumo, volcamos el vaso sobre un colador y enjuagamos las perlitas bajo el grifo ( aunque cómo va a ser utilizado en una receta salada no hace falta enjuagarlo con agua).


Ya tenemos nuestros dos sabores y texturas diferentes de "caviar"




Cortamos el salmón en cubos pequeños y montamos el plato a nuestro gusto.


¡Llegó la hora del aperitivo!




Si continuo con mi complejo de "esturión de Riofrío" tendré que consultarlo con un especialista, jajaja!!!
                                                           ¡Disfrutad del finde!


martes, 24 de junio de 2014

CUPCAKES MÁGICOS DE FLAN ROYAL


He bautizado estos cupcakes con este nombre porque además de elaborarlos para la noche más corta y mágica del año (noche de San Juan), he querido también darles un toque algo canalla y los he coronado con algunos Peta Zetas (esos caramelitos que explotan al mojarse, o sea, dentro de la boca) con la consiguiente sorpresa de quién le esté "hincando el diente" 😇😂
INGREDIENTES PARA LA MASA: (salen 20 cupcakes)
- 100 ml de aceite de girasol 
- 150 ml de leche de soja (o no)
- 3 huevos "L"
- 150 g de azúcar (puedes poner un poco menos porque salen bastante dulces :))
- 1 sobre de flan Royal (8 raciones)
- 200 g de harina de repostería (yo fiel a Allinson, self-raising flour)
- 1 sobre de levadura Royal (no importa que este harina lleve agentes impulsores).


INGREDIENTES PARA LA COBERTURA:
- Crema pastelera (yo he utilizado este preparado de Royal al que sólo hay que añadir leche, pero puedes hacerla casera también)) 
- Frutas confitadas variadas
- Peta Zetas (si quieres sorprender a alguien)
Si no te gusta la fruta confitada puedes poner un poco de azúcar encima de la crema y quemar con el soplete de cocina (foto más abajo).


Así se hace:
Comenzaremos tamizando la harina junto a la levadura.

  1. Ponemos en un bol los huevos junto al azúcar.
  2. Con ayuda de las varillas eléctricas batimos hasta que la mezcla comience a blanquear.
  3. Añadimos el aceite poco a poco y sin dejar de batir.
  4. Calentamos la leche, le añadimos el sobre de flan y mezclamos hasta que esté completamente disuelto.
  5. Incorporamos el flan a la mezcla del bol y batimos.
  6. Agregamos la harina de cucharada en cucharada y sin parar de batir para que se integre bien.

Precalentamos el horno a 180ºC y en posición arriba y abajo.
Con ayuda de una cuchara grande (de servir helados la mía), llenamos con 2/3 de su capacidad  las cápsulas de papel con la masa  y las colocamos en la bandeja metálica para hacer magdalenas.
Yo he utilizado dos tamaños de cápsulas y de bandejas.
Colocamos la bandeja directamente sobre la rejilla del horno y horneamos durante 15 minutos más o menos.
Antes de sacar la bandeja del horno, pinchamos con un palillo en el centro del cupcake (tiene que salir seco). 
Mientras se hornean, preparamos la crema pastelera para que le de tiempo a enfriarse.






Una vez fuera del horno, dejamos reposar en la bandeja 5 minutos y luego los pasamos a una rejilla metálica para que acaben de enfriarse.


Y ahora... ¡ A decorarlos a nuestro gusto e imaginación!






Ya me estoy partiendo de risa con sólo imaginarme la cara que va a poner quién  le de el primer mordisquito...



Por supuesto para una noche mágica no deben de faltar los rituales y uno de los míos es el de quemar Copal que se lleva las malas vibraciones y purifica tu casa, esta aromática resina ya era utilizada por los mayas en sus ceremonias espirituales.




Delicioso, esponjoso y suave ¿ te vas a resistir a no hacerlo?
Prueba a decorar unos cuantos con un poco de  crema pastelera y azúcar que quemaremos con un soplete de cocina y unos cuantos piñones para rizar el rizo.
¡Ahora sí que no podrás resistirte!