martes, 29 de mayo de 2018

MIZU YOKAN (2)


Queridos navegantes:
La combinación de estos dos sabores: Matcha y anko la vamos a ver en más de una receta que tengo pendiente por ahí, me imagino que a todos los que tenemos un blog independientemente de su temática, nos pasa lo mismo... al final vamos juntando un montón de recetas (en mi caso) en la bandeja de pendientes y da hasta pereza el llegar a publicarlas. 
Bueno, poco a poco irán saliendo todas 😊
¡Rumbo a la receta ya!

Ingredientes:
- 200 g de pasta dulce de judías blancas (shiro an)*
1ª mezcla: 1 sobre (2 g) de agar- agar + 150 ml de agua.
2ª mezcla: 2 sobres de té matcha (3 g) + 100 ml de agua caliente + 1 cucharada de azúcar.
Mizu yokan de anko (opcional).



*Shiro an: (pasta dulce de judías blancas)
- 210 g de judías cocidas (las mías envasadas)
- 125 g de azúcar
- Pellizco de sal.
Así de sencillo:
Lavar y escurrir las judías.
Pasarlas por un pasapurés o triturarlas
Colocar el puré en un cazo a fuego lento y agregar el azúcar y la sal, remover constantemente y cocer un par de minutos.
Retirar del fuego y pasar la mezcla por un colador (así la pasta resultará más fina).
Volver a verter en el cazo y seguir cociendo a fuego suave sin dejar de remover hasta que la pasta se despegue del fondo y de las paredes del cazo (parecido a la bechamel).
Una vez fría adquiere más consistencia.
Esta pasta admite la congelación y también se puede teñir para otras preparaciones.
Seguimos...
  1. Colocar en un cazo el agar-agar junto al agua (150 ml), remover hasta que esté disuelto y llevar a ebullición.
  2. Mezclar el agua caliente (100 ml) con el azúcar y el té matcha hasta que este completamente disuelto (yo lo paso por un tamiz).
  3. Incorporar la pasta de judías al cazo y añadir la mezcla de matcha.
  4. Remover bien la mezcla y cocer dos minutos más.
  5. Dejar templar un poco y verter en los moldes.

Para combinar los dos sabores en un mismo molde, basta con llenar sólo una parte y dejar que cuaje, luego rellenar con el otro sabor.


Muy pronto más recetas con esta exótica combinación de sabores.

martes, 22 de mayo de 2018

MIZU YOKAN (1)


Queridos navegantes:
Hoy de nuevo os sugiero un dulce tradicional japonés, se trata de una gelatina de anko y que según la proporción de agua empleada en la receta se llama "Neri yokan" en proporción aproximada de 3:1 de anko y de agua o "Mizu yokan" en proporción 1:1.
También se emplea más cantidad de agar-agar en el "Neri yokan" y por eso la textura es más consistente y firme.
Este postre no sólo se elabora con anko, existen otras versiones preparadas con judías blancas, batata, etc. 
Por el momento le ha tocado el turno al "Mizu yokan" aunque muy pronto veremos alguna más 😋.

Ingredientes:
- 200 g de anko
- 250 ml de agua
- 1 sobre de agar-agar (2 g).



Elaboración:
Verter el agua en un cazo y añadir el agar-agar, remover para disolverlo y dejar hervir durante un par de minutos.
Incorporar la pasta de azuki , mezclar bien y cocer 1 minuto más.
Retirar del fuego y pasar por un colador fino para que nos quede mas suave la mezcla.
Verter en el (los) moldes elegidos y dejar templar antes de conservarlo en el frigo hasta que cuaje.
Aunque bastan unas horas yo lo prefiero de un día para otro 😊.


Desmoldamos y ¡al ataque!


 ¡Muy pronto la 2ª parte! 🌼



ANKO (PASTA DULCE DE JUDIAS AZUKI)


Queridos navegantes:
Al fin publico la receta que os prometí hace 4 años (¡ya está bien!), en aquella ocasión la pasta de judías dulces que utilicé para rellenar la flor de hojaldre era envasada al igual que en muchas de las recetas publicadas últimamente de mochis y demás postres.
Aunque nunca he publicado la receta de anko casero, no es la primera vez que elaboro esta pasta y la decisión de compartirla ahora ha sido porque en siguientes publicaciones va a ser uno de los ingredientes principales.
El anko podemos prepararlo con dos texturas según para la receta que queramos utilizarlo:
- Koshian: completamente trituradas formando una pasta homogénea y se utiliza (entre otras recetas) para relleno de sakura mochi y demás recetas de mochis.
- Tsubuan: es más consistente la pasta y con trozos de judías sin triturar (para dorayakis y otras recetas).

Ingredientes:
- 200 g de judías rojas azuki (o judías rojas aunque no es lo mismo)
- 200 g de azúcar
- Pellizco de sal
- Agua.


Elaboración:
La noche anterior a su preparación, lavar bien las judías azuki y ponerlas a remojo en abundante agua. 
Colarlas y colocarlas en una olla cubiertas con agua.
Calentar hasta que hiervan y cocer  a fuego medio durante 10 minutos.
Retirar del fuego y colar el agua.
Poner de nuevo las judías en la olla y cubrir con agua (4 dedos), cocer a fuego medio-bajo hasta que casi hayan absorbido el agua (o hasta que estén tiernas), las judías siempre deberán de estar cubiertas de agua hasta que estén cocidas del todo, se puede ir añadiendo agua poco a poco sin problema.
El tiempo de cocción va a depender de la frescura de las judías (según sea más o menos reciente la cosecha), en mi caso ha tardado casi dos horas y media en olla normal (la próxima en olla express 😊).
Agregar el azúcar, remover bien y seguir cociendo (se puede añadir un poco más de agua) hasta que el azúcar se haya integrado completamente.
Añadir el pellizco de sal, retirar del fuego y dejar reposar hasta el día siguiente.
Si queremos la textura "Tsubuan" bastará con machacarlas un poco con un tenedor o con un prensa patatas y si queremos la otra versión "Koshian" tan sólo tenemos que añadir un poco de agua  a la pasta y triturarla completamente hasta que tenga una textura suave.



En la siguiente publicación os mostraré uno de los mil usos que podemos darle a esta pasta dulce de judías.


miércoles, 16 de mayo de 2018

RAINDROP CAKE



Mis queridos navegantes:
Llevaba un tiempo haciendo mezclas para lograr la textura de esta "gota de lluvia" y al final tengo que decir que lo logré después de tirar y  derramar más de una al sacarla del molde.
Las proporciones de agar-agar en los blogs japoneses me traían de cabeza porque el poder gelificante de la marca que ellos emplean no tiene nada que ver con las de aquí, o por lo menos con la que yo utilizo.
Al final lo he logrado utilizando un gelificante vegetal (con la gelatina animal no sé si se lograría la textura ideal que debe de tener la caprichosa gotita, 😊 mucho más suave que una gelatina normal).
Vamos a la presentación de este exótico postre originario de la prefectura de Yamanashi (Japón) y que se llama "Mizu shingen mochi"; su creador el chef Darren Wong la dio a conocer en Nueva York renombrándolo "Raindrop cake" (pastel "gotas de lluvia").
La dificultad de este postre se halla en utilizar la proporción correcta de agua y de agar-agar para que no quede más solido de la cuenta o por el contrario demasiado suave, pues corremos el riesgo de una vez que lo desmoldemos se nos derrita (literalmente) en el plato.
El agua que he utilizado no puede ser más apropiada para esta elaboración, su nombre ya lo dice todo "Agua de niebla". Nuestro manantial está en el cielo (anuncia la etiqueta), obtenida directamente del mar de nubes... ¡No pude resistirme! 

Ingredientes: (Salen 6 "gotas")
- 450 ml de agua mineral
- 4,5 g de gelificante vegetal (Dr Oetker)
- 1/2 cucharada de azúcar (opcional).
Para acompañar en su versión original:
- Kuromitsu (sirope de azúcar)
Kinako (harina de soja tostada).
Tuneada 😇
- Pistachos triturados
- Coco deshidratado y triturado
- Siropes de fresa, etc.



Así de fácil:
Colocar en un cazo la mitad del agua y añadir el gelificante, remover bien hasta que esté disuelto.
Incorporar el azúcar (opcional) y verter la otra mitad del agua, mezclar bien y calentar.
Una vez que comience a hervir, retirar del fuego y dejar templar antes de repartirla en el molde.
Conservar en el frigo hasta el momento de servir (yo los hago de un día para otro, pero está en su punto mucho antes). 
Los originales duran menos de 30 minutos antes de derretirse en el plato, me queda pendiente el tiempo que tardan los míos y es que no me ha dado tiempo de hacer la prueba porque también han desaparecido... de otra manera! 😋


Suave, refrescante, liviano... ¡increíble textura!



¿Versión original o tuneada? ¡tú eliges!



sábado, 12 de mayo de 2018

ERIZOS DE MERENGUE


Mis queridos navegantes:
Hoy la sugerencia para la sobremesa viene arrastrada por la brisa marina y evocando como tantas otras veces el fondo marino, el cual me inspira hasta para hacer merengue! 😊
He utilizado la boquilla <sultana 796> que compré para elaborar otra receta (queda pendiente), pero cuando vi el diseño... mi mente marinera tiró a la mar (si las cabras tiran al monte..), o sea, que se me vino a la cabeza la forma del caparazón de los erizos marinos.
¡Espero que lo disfrutéis!


 Ingredientes:
- 3 claras de huevo "L"
- 175 g de azúcar (mejor caster sugar que es más finita)
- 1 cucharadita de Maizena
- 1/2 cucharadita de crémor tártaro (o una cucharadita de vinagre o de zumo de limón).


Elaboración:
Batir las claras junto al crémor tártaro hasta que se formen picos suaves.
Agregar el azúcar cucharada a cucharada sin dejar de batir.
Incorporar la cucharadita de Maizena en forma de lluvia y seguir montando hasta obtener una textura firme y brillante (10 minutos aproximadamente).
Dividir en tantas porciones como colores queramos.


Precalentar el horno a 175ºC durante 10 minutos.
Antes de cubrir la bandeja del horno con papel vegetal, colocar unos pegotes pegotitos 😊 de merengue en cada esquina por debajo a modo de pegamento (nos ayudará a que no se levante cuando formemos los merengues o también podemos utilizar una lámina de silicona que es más pesada (yo en esta ocasión he preferido hornear los "ericitos" sobre papel de horno).


Formar los merenguitos y hornear a 130ºC durante 40 o 45 minutos (dependerá del horno y del tamaño de los merengues), tienen que estar secos al tacto.
Una vez apagado el horno conservar la bandeja dentro del horno durante 30 minutos, retirar los merengues y dejarlos enfriar sobre una rejilla metálica.
Conservar en un recipiente hermético para que no pierdan la textura y se vuelvan chiclosos, o mejor comerlos antes. 😋



¡Feliz fin de semana!


domingo, 6 de mayo de 2018

MINI PAVLOVAS DE CHOCOLATE


Muchísimas felicidades a todas las mamás del mundo mundial y a todas las personas que en numerosas ocasiones también hacen de mamá (aún sin serlo) pero con el mismo amor y dedicación que la mejor de las madres.
Felicidades a todas ellas y en especial a la mía que es el mejor regalo que he podido tener en la vida. 
Desde el día que vi estas preciosas flores de la pasión supe que las iba a destinar para decorar la receta que hiciera para este día tan especial.
Son unas flores realmente bellas y con una perfección de colores en su diseño que me parecen un milagro de la naturaleza.
Espero que os gusten tanto las flores como la receta.

Ingredientes: 
- 2 claras de huevo
- 115 g de azúcar glas
- 10 g de cacao sin azúcar (Valor u otro)
- 1/2 cucharada de Maizena
- 1/2 cucharadita de vinagre de manzana
- Pellizco de sal.
Relleno:
- Nata montada (la mía vegetal)
- Pistachos pelados y picaditos
- Arándanos frescos
- Ralladura de lima (opcional).



Elaboración:
Precalentar el horno a 180ºC
Batir las claras junto al pellizco de sal y una vez que comiencen a formar picos incorporamos el azúcar glas cucharada a cucharada sin dejar de batir.
Agregar el cacao y seguir batiendo hasta que estén bien firmes. 
Por último agregar el vinagre y batir.
Con ayuda de una manga pastelera o bolsa y sobre la bandeja cubierta de papel de horno, formar círculos (del diámetro de un vaso aproximadamente), dejando los bordes un poco más elevados.
Bajar la temperatura del horno a 150ºC.
Introducir la bandeja y hornear durante 30 minutos.
Apagar el horno manteniendo dentro la bandeja y dejar reposar otros 30 minutos.
Retirar y colocar los merengues sobre una rejilla.
Justo antes de servirlas rellenamos con la nata y con todos los demás ingredientes.

Una sugerencia que dará un toque aromático  y refrescante al postre:
Rallar piel de lima sobre las mini Pavlovas antes de servirlas 😋



También podemos añadir unas rodajitas de kiwi, grosellas, un poco de chocolate negro rallado...




    💮🌸 ¡Felicidades mamá!  🌼🌸